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XXXVII Escritura
Texto perdido en múltiples texturas sometidas a la luz –intemperie sin bordes- entregado a la vorágine de todos, tan frágil como el cristal que refleja mundos posibles, generoso en deidades, no siempre entregado a sus ritos, atento sin embargo al grito solitario de tantas voces anónimas que sólo acuden al llamado del viento. Texto aún no fraguado, abierto al acertijo que propone el espacio entre el cenit y el suelo, entretejido en días de incertidumbre, sólo lo enfrento ahora, lo recibo y lo acojo desde abajo, humildemente, para que encuentre su lugar, me reconozca y acepte el impulso de mi mano.
de Zonas de la memoria, 2006-2008
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